De vez en cuando nos encontramos con proyectos cuya profundidad y ejecución solo se compara con su aparente simplicidad y belleza salvaje. Proyectos que gracias a sus innumerables cualidades, han conseguido abrirse camino en los círculos especializados y asentarse en la memoria colectiva de profesionales y los amantes de todo lo que es bello.

Sin lugar a dudas este es el caso de Los mundos pequeños, una fantástica serie fotográfica desarrollada por la creativa valenciana Coté Velázquez. Se trata de una obra personal y multidisciplinar que a través de la fotografía, la escultura y el retoque digital, consigue recrear escenas diáfanas, cargadas de nostalgia, con las que el espectador no puede no sentirse identificado en algún momento. "Busco crear un fuerte vínculo entre los personajes y el mundo natural, la vegetación y los animales, evocando las emociones profundas y primarias que tenemos ante el viento, la luz entre los árboles, la compañía de un animal o el aroma de una flor. Una estampa visual sin segundas lecturas" confiesa Velázquez.

Aunque un ojo desentrenado o desprevenido podría sobreentender que los elementos que conforman Los mundos pequeños , están hechos de bits, no es así, todo lo contrario, se tratan de cuidadas composiciones que involucran diferentes materiales y que son desarrollados por la propia Coté Velázquez." Los personajes son figuras de plastilina modeladas por mi. La plastilina es un material muy versátil, con ella puedes crear escenas en pequeños espacios, sin necesidad de grandes estudios y con una mínima cantidad de materiales. Es impermanente, realizas las figuras, compones las escenas, estudias la iluminación, captas la imagen y todo el montaje desaparece. Atrapas un momento, una idea efímera".

 

                                                                                                                                                                                                     Entrevista de Cristobal Páez para la revista Experimenta 86